Adolescentes a régimen: ¡Vigila el ciclo menstrual!
Las anomalías del ciclo menstrual son cada vez más frecuentes en las jóvenes adolescentes. Los principales acusados: regímenes adelgazantes que comportan problemas eventuales de fertilidad.
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Los ginecólogos cada vez atienden más en su consulta a adolescentes o chicas jóvenes que se quejan de tener reglas irregulares, o incluso de perderlas. Estas anomalías del ciclo menstrual son, en general, una de las consecuencias de un régimen muy estricto o, sencillamente, de una alimentación muy pobre en grasas.
La inacabable batalla contra el peso…
El profesor francés Jacques Bringer, jefe del servicio de endocrinología en el CHU de Montpellier, lanza un aviso*: "Al imponerse inútilmente restricciones alimenticias, las mujeres alteran su ciclo menstrual y ponen en riesgo su fertilidad”. Destaca que "el peso, la forma de alimentarse y el ritmo alimenticio condicionan, en gran parte, las regulaciones hormonales de los ovarios. Y, al querer constantemente estar por debajo de su peso fisiológico, las chicas pueden comprometer sus posibilidades de tener un bebé…"
¡Suficientes reservas de grasa!
Por todos es sabido que las menstruaciones no vienen de improviso en una adolescente, sino que llegan cuando la “masa de grasa” es suficiente (por eso las jóvenes deportistas, que se entrenan mucho, tienen más músculo y menos grasa que las demás adolescentes y, por lo tanto, la pubertad es más tardía). Pero para que los ciclos menstruales se sucedan de forma normal, es necesario que las reservas de grasa del organismo se mantengan a un nivel correcto. Si las jóvenes se imponen restricciones alimenticias excesivas y pierden mucho peso, sus menstruaciones serán irregulares hasta que al final desaparecerán. El profesor Bringer precisa que tres días de régimen estricto son suficientes para desorganizar el ciclo menstrual.
Cuidado con la eliminación de lípidos
Pero los problemas de ovulación también pueden observarse cuando se produce una disminución de lípidos. De este modo, aunque conserve su peso normal, una joven que reduce excesivamente el consumo de lípidos puede ver desaparecer su menstruación. Aquí entran en juego mecanismos hormonales que pueden intervenir en la leptina, la insulina y en la hormona del crecimiento. Es un aviso para todas aquellas que eliminan las grasas de su alimentación.
De este modo, la desaparición de la menstruación en una chica joven, a menos que esté embarazada, debe considerarse como una señal de alerta puesto que repercutirá en su comportamiento y, sobre todo, en su alimentación.
Anne Laurent
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