La dieta de la clínica Mayo
A pesar de ser muy restrictiva, la dieta Mayo sigue seduciendo desde 1980 a todas aquellas personas que aspiran a perder peso. Pero cuidado, porque si bien la dieta es rápida, los inconvenientes son numerosos.
Principio de la dieta Mayo
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Se trata de una de las teorías más clásicas y se basa simplemente en la necesidad de reducir las «entradas» calóricas (alimentación) para perder peso. La dieta Mayo aconseja controlar estrictamente los aportes calóricos diarios, lo que la incluye en la lista de las llamadas dietas «bajas en calorías».
Basta con seguir, durante quince días y de manera exacta, los estrictos menús impuestos (¡menos de 800 kcal al día!). Se trata de una dieta rica en proteínas que reduce a tres las comidas diarias. Las bebidas sin azúcar (agua, tisanas, tés...) están permitidas sin límite alguno.
La dieta Mayo en la práctica
Este régimen prohibe los azúcares y materias grasas añadidas. Los lácteos y las verduras están permitidas pero en pequeñas cantidades, no como los huevos, que, por el contrario, se recomiendan a razón de seis al día como se indica en los menús establecidos que deben ser seguidos a rajatabla.
Un ejemplo de menú sería: Desayuno: 1 café o té sin azúcar, 1 o 2 huevos duros y 1 pomelo. Comida: tomates (cantidad deseada) acompañados de un poco de vinagreta, 2 huevos duros y 1 café o té sin azúcar. Cena: 2 huevos duros, lechuga (cantidad deseada) con muy poco aliño, 1 tostada de pan de molde, 1 pomelo y un té sin azúcar.
Eficacia de la dieta Mayo
Considerada como eficaz a corto plazo, con esta dieta se pierden un mínimo de 5 kg. en quince días, llegando incluso a los 7 u 8 kg. en el caso de los hombres. Sin embargo, a medio y largo plazo, los resultados pueden ser catastróficos pudiendo desencadenar el clásico y temido efecto yoyó.
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