Acéptate tal como eres
¿Estás obsesionado(a) con el peso? ¿La opinión de los demás te impide ser tú mismo(a)? ¡Formas parte del club de los que están insatisfecho(a)s con su cuerpo! ¡Es hora de reaccionar y plantarle cara! ¡Reaprende a quererte!
© Thinkstock
Sé más indulgente. La idea que tienes de ti mismo(a) es de todo punto inexacta y no refleja bien tu apariencia real. Y por supuesto que no corresponde con la imagen que los demás se hacen de ti. Sigue estos consejos y constrúyete una imagen positiva.
1 – ¡Acéptate tal como eres!
Para ser uno mismo, en primer lugar hay que aceptarse tal cual. Olvídate del objetivo de estar delgado(a) a todo precio. Calcula tu índice de masa corporal (IMC) —es un método científico y fiable—, y así podrás comprobar que tu peso está lejos de ser excesivo y sobre todo que está dentro de los parámetros normales.
2 - ¡Piensa un poco más en ti!
Se puede pensar en uno mismo sin ser egoísta. Aprender a reservar tiempo para ti mismo es esencial y te permitirá conocerte mejor y aceptarte. ¡Mímate un poco, te ayudará a levantar el ánimo!
3 – Deja de hacer dietas milagrosas, evita el efecto yoyó.
Las dietas que haces con frecuencia te hacen perder peso, pero solo temporalmente, ya que sueles acabar recuperándolo. Los cambios drásticos de peso pueden ser perjudiciales para la salud. Y además el sentimiento añadido de frustración y de impotencia que suponen contribuye a deteriorar aún más la imagen que tienes de ti mismo(a). Olvídate de esas dietas milagrosas que te prometen resultados increíbles sin esfuerzo, y opta por una alimentación ligera, pero equilibrada.
4 – ¡Disfruta del placer de comer sano!
Descubre el placer de alimentarte de forma equilibrada. Come frutas, verduras, cereales, pescado. Elige productos lácteos desnatados, y carnes poco grasas. Limita el consumo de platos con salsa, las frituras, etc. Ten cuidado también con el alcohol. Intenta equilibrar lo que comes a lo largo del día o durante la semana. No olvides que la moderación es la clave del éxito, y que también te puedes permitir algunos caprichos sin tener que hacer de ello un drama.
5 – ¡Muévete!
Si el deporte no adelgaza, sí que contribuye a mantener un peso estable. Cuando te mueves quemas más calorías que cuando no haces nada. Así que, oblígate a ponerte en marcha: camina, haz bicicleta, practica la natación en familia o con amigos. La actividad física es saludable tanto para el corazón, como para el ánimo. Practícala sin moderación...
6 – ¡Relájate!
Tómate tu tiempo y desconecta. Deja de darle vueltas a las preocupaciones cotidianas. Elige un lugar tranquilo y agradable en el que te sientas cómodo(a). Abre tu mente y déjate llevar.
7 – ¡Cuida tu armario!
El tiempo que le dedicas a tu armario refleja cómo está tu autoestima. Ponte ropa que te haga sentir bien y que resalte tus encantos. Atrévete a ser original con las formas y los colores. Invierte en ti: nuevo peinado, nuevo color de pelo... y sobre todo no te olvides de sonreír: es bueno para ti y para los que te rodean.
8 – Lo más importante, ¡sigue siendo tú!
Haz las cosas simplemente por placer, porque te apetece. Ante todo, no intentes imitar a los demás. ¡Al contrario, sé tu mismo(a)!
Descubre tu verdadera personalidad y muéstrala a los demás.
F. Pradier
- Haz balance de tu peso
- Adelgazar, ¿signo exterior de riqueza interior?
- Historia de la dieta
- Cómo calcular la grasa corporal
Más información sobre este tema:








