Pescado, fuente de omega 3 y de contaminantes
También, sustancias tóxicas
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Los pescados y mariscos también pueden contener sustancias tóxicas utilizadas en los procesos agrícola e industrial. Aunque muchas están prohibidas, permanecen en la atmósfera, el suelo y el agua.
Estas sustancias se clasifican en dos grandes categorías:
- Restos de elementos metálicos
Entre ellos, el mercurio, que ingerimos bajo la forma de metilmercurio cuando comemos pescados y mariscos. Este compuesto es tóxico para el sistema nervioso, y en particular para el feto y el bebé. Sin embargo, un estudio reciente llevado a cabo en Estados Unidos sugiere que el consumo moderado de metalmercurio no aumentaría el riesgo cardiovascular. Otros elementos nocivos susceptibles de concentrarse en el pescado son el cadmio, el plomo, el arsénico y el óxido de tributilestaño y sus derivados, sustancias manufacturadas que sirven, entre otras cosas, como pesticida y que se sospecha son cancerígenas y perjudiciales para el feto.
- Los contaminantes orgánicos persistentes (COP)
Los más comunes son las dioxinas y los llamados PCB (por bifenil policlorados), que pueden ser cancerígenos. También son peligrosos para el embrión y se los califica de perturbadores endocrínicos, es decir, del sistema hormonal. Al igual que sucede con el mercurio, el riesgo de absorción está vinculado a la ingesta de pescado y marisco.
Los pescados con mayor riesgo de contener contaminantes
- Los pescados depredadores como el pez espada, el emperador o el atún, que, al estar al final de la cadena alimentaria, tienen más posibilidades de acumular sustancias tóxicas.
- Pescados grasos como el salmón, la sardina o la caballa, que pueden concentrar contaminantes orgánicos persistentes.
La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición recomienda comer entre dos y cuatro raciones semanales de pescado -una ración equivale a un filete de entre 100 y 150 gramos-, alternando los pescados magros (blancos) con los grasos (azules).
Las mujeres embarazadas o que amamantan y los niños menores de 3 años, cuyo organismo es más frágil, deben evitar la anguila, el barbo, la carpa, el pez espada, el pez aguja, la lamprea, el tiburón, el salmonete y el siluro.
Otras fuentes de omega 3
Además de mediante el pescado, existen otras maneras de recibir aportes de omega 3, por ejemplo a través del aceite de nuez o de colza (dos cucharadas soperas diarias) o de suplementos alimentarios. Los frutos secos, los canónigos y las verdolagas también lo contienen.
F. Daine
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